En 2011, Lola Díaz y Daniel Almagro vivieron una experiencia misionera en Chad y en la Parroquia de Preciosas Sangre de Orcasitas que cambiaría sus vidas. Conscientes de la necesidad de acompañar a migrantes y personas en vulnerabilidad, decidieron fundar Misión Emmanuel, apostando por un acompañamiento desde la igualdad y sin paternalismo.
«Cuando hablamos de Misiones, solemos imaginar países lejanos, sacerdotes y monjas misioneras rodeados de comunidades africanas. Aunque es cierto que cada vez hay más laicos comprometidos en estas misiones, nuestra experiencia en África nos permitió descubrir cómo era la realidad de estas personas que compartían su vida con pueblos acogedores. Allí encontramos a personas que vivían intensamente su fe, aunque muchas veces no lograban profundizar plenamente en ella. A pesar de eso, Dios estaba presente en cada rincón, en cada gesto, independientemente de la profundidad de su fe.
Al regresar a España después de nuestra experiencia en Francia y en el Chad, percibimos con tristeza que aquí muchas personas parecían haber olvidado a Dios, aunque Él nunca se ha olvidado de ellas. Observamos que algunos conocen mucho sobre Dios, pero son menos los que realmente viven según su Palabra. Cristo es la Palabra viva, el modelo a seguir por todos los cristianos. Jesús nos llama a llevar una vida entregada y confiada en el Señor, dedicándonos plenamente al servicio de los hermanos. Nunca debemos olvidar que, quizás, el único Evangelio que muchas personas llegarán a conocer será el que descubran en nuestro testimonio personal.
Ahora más que nunca necesitamos la ayuda y compromiso especial de quienes ya lo tienen casi todo.»