CREER, ES DAR SIN TENER.
Tras muchísimas novedades vuelvo a tener algo de tiempo para escribir. No sé por donde comenzar.
Tras muchísimas novedades vuelvo a tener algo de tiempo para escribir. No sé por donde comenzar.
Unos dejaron África, otros dejamos nuestras acomodadas vidas para caminar juntos.
Esta mañana de viernes nos hemos levantado alegres en la Misión Emmanuel pese a la adversidad, ya no hay marcha atrás, ni queremos mirar atrás como dice el Evangelio de hoy… «El que esté en el campo, no vuelva atrás. Acuérdense de la mujer de Lot.
El que trate de salvar su vida, la perderá; y el que la pierda, (Por mi, por sus hermanos) la salvará».Y no se trata de querer perder esta vida, tampoco como decían algunos rockeros de «dejar un bonito cadáver» tras una orgiástica fiesta. Se trata más bien de «vivir en abundancia», en la verdadera abundancia que produce invertir tu vida en lo que más importa, en las personas con las que compartimos esta vida. Solo se necesita predisposición y mucho oído para escuchar lo que Dios y nuestros hermanos precisan de nosotros. Para lo primero necesitamos oración y para lo segundo cercanía. Una cercanía que no conoce de las barreras burocrática ni de horarios de los que uno dispone meticulosamente y es que la entrega tiene que ver con la cercanía y el servicio.
En medida que nos desgastemos en Su servicio , así será el calor y la iluminación de aporte nuestra compañía, como una vela que ilumina más, mientras más grande es la mecha que consume su cera.
Vivir en abundancia es también ver el fruto, «Por sus frutos los conoceréis»dijo Jesús y siempre es así, pero podemos confundirnos y quedarnos solo en el fruto pragmático o visible y pasarnos de largo el verdadero fruto de «IR JUNTOS»a donde vayamos, compartiendo y dando sentido a nuestras vidas creciendo juntos entre las subidas y bajadas que da esta vida.
Cuando ves el verdadero fruto de sus sonrisas, de su compañía, de sus penas y alegrías, ya no lo cambias por nada y «vendes todo lo que tienes, e inviertes tu vida en este tesoro escondido» por desgracia para muchos.
No es un camino de rosas, más bien de rosas con espinas y mientras más abrazas la rosas más se te clavan las espinas. Legan de África repletos de problemas, de dificultades de cicatrices que solo se ven de cerca.Esto sumado a nuestros errores y nuestra mal hacer hace que en ocasiones sea solo la «Fe» lo que nos sostenga.
Esta mañana como dije antes, nos hemos levantando sonriendo, ¿Porqué?, Por que estamos juntos y siempre hay motivos para dar la espalda a los problemas.
Es increíble cuando das la buenas noches a más de doce personas y ver que los quieres, que los amas.
Es increíble cuando vienen a tu habitación simplemente para compartir lo que le ha pasado en su jornada o para gastar alguna broma
Es increíble compartir en la parroquia una eucaristía, las oraciones.
Es increíble compartir la vida, con los acogidos, con mi familia con los voluntarios y todas las personas que se acercan a esta misión.
Es increíble VIVIR EN ABUNDANCIA
Daniel Almagro
Hace unos días que nos hemos mudado a la misión Emmanuel, ya estamos la familia al completo , la familia con mis cuatro hijos, mi mujer y yo, más los siete hermanos acogidos en la Misión Emmanuel. Ya estamos «Con Ellos».
Es hermoso pertenecer a esta gran familia de la Misión Emmanuel desde dentro donde suceden los acontecimientos del día a día, como dar las buenas noches a los acogidos y luego a mis hijos. Es tierno ver como ellos lo agradecen y ven como les importas, como los amas.
El acercamiento a nuestra Parroquia de Tres Cantos «Santa María Madre de Dios» es fundamental porque los que servimos por Cristo tenemos que ser un equipo. Un equipo que a veces trabaja desunido y que nos cuesta aproximarnos por que tenemos formas distintas de trabajar, pero no hay nada que el amor a Dios no pueda salvar y las diferencias enriquecen a todos. recibir cada domingo la eucaristía tan cerca nos va ha unir mucho más.
Este jueves fue el cumpleaños de uno de nuestros acogidos con más experiencia.
Experiencias que muchas veces no fueron buenas o resultaron decepcionantes para sus expectativas sobre Europa o nosotros mismos, esto sumado a todas las dificultades legales, sociales, culturales y personales hacen que el resultado obtenido con el esfuerzo de todos tenga mucho mas valor.
El jueves el se olía que estábamos preparando algo quizás porque los días anteriores había estado hablando de su cumpleaños con mucha ilusión, no como hablamos los adultos en Europa de nuestro cumpleaños, como si no tuviera mucha importancia o como si no nos gustase cumplir años porque nos sentimos viejos.
El celebra su cumpleaños como si tuviera más valor, el valor del esfuerzo y de la superación invertidos en poder llegar lejos en todos los sentidos.
Dicen que lo que más valor tiene es lo que menos abunda y esta ilusión en todo no es habitual en Europa. Valora lo conseguido más quizás también porque le ha contado todo más que a nosotros y ahora lo celebra con ilusión pero sin olvidar lo injusto de este mundo.
Las cosas a las que nosotros no damos importancia para el si las tiene, tener un techo, personas que se preocupan por el, un futuro por delante aunque haya dejado mucho atrás, una familia, un mundo del que tuvo que huir para poder optar a un futuro digno como veía por la tele de su país.
De ellos aprendemos a valorar lo realmente importante y nos dan fuerzas para seguir luchando con menos miedo e intentar ser consecuentes con nuestra fe.
Ya no tenemos tanto miedo a quedarnos sin nada porque ellos no tienen nada, confían y Dios no les abandona. Nos dejamos contagiar de su fuerza en la Fe aunque eso haga que muchos piensen que no tengamos ninguna credibilidad.
Este jueves fue un cumpleaños de verdad, con ilusión de verdad no como a los que vamos habitualmente, donde se celebra pero no con esta intensidad de celebrar la vida, una vida en abundancia.
Hubo tarta, canciones, regalos y muchos AMOR.
Felicidades también a nosotros mismos porque todo nuestro esfuerzo cuesta una sonrisa.
Daniel Almagro, Misionero Próximo de Emmanuel.
https://youtu.be/13KNNcqDxVU
Un caluroso día salieron tres amigos desde África Central….
ESTAMOS DE REFORMAS…
… En la «Misión Emmanuel»para mejorar nuestras instalaciones, pero no solo las instalaciones están cambiando, muchas personas se han acercado a nosotros y están colaborando para poder mejorar nuestro funcionamiento cotidiano y también han traído nuevos retos a los misioneros próximos de Emmanuel, para los acogidos y los voluntarios. Retos como la organización junto con otras organizaciones del «¿África Existe?», del nuevo equipo de fútbol que jugará en la liga de fútbol social de Tres cantos o la posible apertura de una nueva Misión.
Todo lo que hagamos lo haremos juntos en fraternidad pero dinámicamente evitando procesos que terminan por desilusionar y por quitar la frescura del Espíritu. Todo tiene que ser reflexionado y auspiciado por la experiencia sin cerrarse a lo nuevo, aunque no todo vale. No vale el estancamiento en la seguridad que nos proporcionan lo papeles o las organizaciones, no vale enamorarse de una hoja de ruta, ni tan siquiera vale justificarnos para no correr ningún riesgo. Vale lo bueno, que no el «buenismo» del que no sabe decir NO. Lo bueno es lo que hace bien valorando las prioridades que nos hemos puesto y la justicia real.
«TRABAJANDO JUNTOS NOS CONOCEMOS MEJOR». Conocemos nuestros dones y nuestras pobrezas, que no son malas ni buenas, solo oportunidades para mejorarnos unos a otros.
¿De que sirve reunirse día a día solo para poner nuestra «versión ideal» y gratificante de nosotros mismos? ¿O la oficial dependiendo de nuestro oficio, o la que se espera de nosotros?. Pues no sirve para nuestro objetivo que es el de compartir realmente nuestras vidas, con nuestros desatinos pero sin dejar de intentarlo. Y lo estamos intentando, pero no de cualquier manera.
Para trabajar juntos debemos tener un UN OBJETIVO COMÚN que albergue nuestras intenciones reales. En este caso las tenemos muy claro todos los que trabajamos en la «Misión Emmanuel». Nuestro objetivo es «Compartir con quienes nos necesitan», con los que no nos pueden devolver el favor o no de la misma forma porque recibimos mucho más que damos.
Ahora nuestra misión está en construcción no solo por que estamos mejorando nuestras instalaciones y nuestro servicio sino porque este trabajo nos está ayudando a reconstruirnos cada día rompiendo muros y afianzando nuestra vida en la «Roca» más firme que existe y no me refiero a proyectos perfectos o seguros de vida, ni tan siquiera de dinero, ni estabilidad sobre hormigón armado para no moverme de mi comodidad. Me refiero a DIOS. Una roca firme en el amor y la entrega.
Muchas Gracias.
Daniel M.P.
¡ALELUYA, ALELUYA!
Un nuevo curso comienza en la misión Emmanuel, una etapa termina y otra comienza tanto para los que se van como para los que van llegando a nuestra misión.
Tres acogidos abandonan hoy nuestras instalaciones y un nuevo periodo se abre para ellos con nuevas oportunidades que aprovecharán para alcanzar su total inclusión en la sociedad, que no absorción, pues seguirán manteniendo su cultura siendo ellos mismos, con su riqueza cultural, su espiritualidad y su alegría. Un árbol sin raíz no podrá elevarse nunca, es esta raíz africana es quien les proporciona parte de su personalidad y un verdadero arraigo en este país donde todos pueden tener su hueco. Abramos nuestro corazón a nuevas las realidades que tarde o temprano tendrían que llegar para enriquecernos y darnos la oportunidad de crecer.
Para empezar una nueva etapa nada mejor que celebrar y decir la palabra más alegre para alabar al Creador : ¡ALELUYA, ALELUYA! con la fuerza de nos da la celebración Eucaristica.
Mi hermano de carisma, el Padre Rafael Armada, celebró ayer una eucaristía muy misionera bendiciendo el nuevo curso que empieza con los nuevos acogidos y de despedida de los que se van, incluyéndose el mismo aunque no sea acogido permanente.
Rafa nos deja para retornar como sacerdote misionero a Sudáfrica donde atenderá a varias comunidades rurales. Nuestra sensación es de alegría porque «Sale» y va a llevar la buena noticia y no hay nadie más alegre que quien la entrega.
El Rafa nunca dejó de estar en misión, cuando está en África está de misión adjente y cuando está en Europa continua su misión ingentes de un modo muy activo por que sabe de la gran necesidad de Dios que tiene esta vieja Europa descreída y materialista en grado sumo.
Nunca dejó de ser proactivo ante el necesitado y ante las necesidades del inmigrante africano, nunca se relajó ni vio con buenos ojos esa pasividad de muchos de nuestros hermanos debida a la relajación o la asfixiante burocracia de nuestras instituciones.
Un misionero no es misionero cuando se va de misiones,
«UN MISIONERO SIEMPRE ESTÁ DE MISIONES, ESTÉ DONDE ESTÉ»y sí lo ha hecho este gran misionero que nunca ha perdido el entusiasmo.
Tras la celebración hubo música africana en directo y una cena en familia o en comunidad que en este caso es lo mismo y así lo vivimos.
Durante la cena pudieron cambiar impresiones los que llegan con los que se van y los que continuamos de misiones en esta casa de encuentro y acogida que se llama «Misión Emmanuel».
Es increíble todo lo que hemos aprendido o crecido durante los dos cursos pasados y todo lo que nos queda por aprender ya que aún estamos en los inicios de esta misión y no pensamos parar de crecer «PUES SOLO SE NOS PERMITE SER AMBICIOSOS EN EL AMOR» y eso solo se hace saliendo al encuentro de todo el que nos necesite, estén donde estén, con la ayuda de Dios y de todo el que quiera arrimar el hombro por amor El y a nuestros hermanos, solo así podremos continuar con entusiasmo.
Gracias a Dios, gracias a África y a su gente, gracias a Rafael Armada, a todos los voluntarios y colaboradores.
¡¡¡ ALELUYA , ALELUYA!!!
https://youtu.be/MLsgtWRnxNA
Daniel M.P.
VACACIONES EN EL MAR
Una de nuestras misiones más importantes es crear un verdadero arraigo emocional, importantisimo para los acogidos en la misión Emmanuel, una forma es a través de la creación de lazos familiares con todos los componentes de nuestra misión y practicando nuestra cultura o costumbres, una forma muy eficaz de estabilizar sus situaciones personales tras un largo camino y un choque brutal con la realidad.
Pues teniendo en cuenta estos factores decidimos ser coherentes con nuestra forma de pensar e invitamos a los chicos a unas mini vacaciones en el mar de Cádiz con el objetivo de darnos todos un respiro del día a día en Tres Cantos y de paso conocernos mejor compartiendo también estos momentos de una forma familiar.
Tras unos largos seiscientos kilómetros en la furgoneta cargada hasta arriba con nueve personas y una parada en Ándujar (Jaén) para comer algo, llegamos a Chipiona (Cádiz) con muchas ganas de tirarnos al agua y lo hicimos muy al estilo africano, sin esperar a sacar la cosas del coche ni llegar al apartamento, dejamos la furgo aparcada frente a la playa y fuimos corriendo al agua y…..Fresh que refrescante !!! todos en el agua como un gran familia.


Tras el primer baño fuimos a cenar al apartamento y fue Nino e Camerún quién hizo unos estupendos espaguettis «frutti di mare» y a zampar y tras una larga charla nocturna que nos sirvió para conocernos mejor nos fuimos a la cama. Al día siguiente Lola fue a por churros y algunos de los tres chicos nunca los había probado, pero en África tienen algo parecido, los «biñés» que son una mezcla de churros y buñuelos fritos, yo pude probarlos en el Chad, aunque el sabor de la leña que tienen allí no es igual al de aquí.
En la playa los tres acogidos en la misión Emmanuel jugaban en la arena con cualquier niño que tuviera un balón y enseguida hicieron amigos. En el agua no se alejaban mucho de la orilla pues no saben nadar y yo pienso lo mal que lo tienen que haber pasado en las pateras, los que han pasado a España en esas barcas apunto de romperse en cualquier momento. Bueno no pensemos más y pensemos que han podido compensar esos malos momentos de mar con estas vacaciones disfrutando de el.
Al día siguiente alquilamos una barca de pedales y yo les dije «Vamos a Marruecos» y ellos se echaros a reír y es que su humor les ha salvado de muchos traumas, aunque no de todos.
Por supuesto no salieron de la barca de pedales, pero lo pasaron muy bien y se enfrentaron a sus miedos.
Mucha gente se nos quedaba mirando viendo esta familia caminar juntos por la playa, pero esa también es nuestra misión, el caminar juntos mostrarndo la grandeza de las cosas que hace Dios en nosotros.
