Blog Single Author Fullwidth

OPRESIÓN POR LA DESNATURALIZACIÓN.

«Pecado es todo lo que atenta contra nuestra Naturaleza».

La naturaleza humana a diferencia del resto de los animales, tiene un componente de subjetividad importante pero que a su vez no va separado del resto de los componentes. Sufrimos y disfrutamos de cosas que no son realidades tangibles, pero las vivimos tan reales o más que la misma realidad y en cierta forma lo es. Tanto una realidad y como la otra son gestionadas por la consciencia que tenemos de ellas. 
Hacer consciente estas realidades es algo innato en nuestra naturaleza.
En esta conscienciación existe un proceso voluntario y otro transcendente en el cual nosotros somos receptores de una percepción dada, donde el tiempo – espacio percibidos son diferentes a los que utilizamos en la realidad tangible, pero lo que si está claro que para que se produzca este proceso deben de existir un mínimo conocimiento de sí mismo, voluntad y tiempo para su ejercitación. La espíritualidad que es única, por diferentes creencias han sido y son las que mayoritariamente se han encargado con más énfasis de implementar por la religión este proceso entre la gente, consiguiendo lo contrario en muchas ocasiones, por sus ansias de control y homogeinización social. 
Sin la verdadera conciencia de uno mismo y de su realidad, es fácil dejarse llevar por los instintos más primarios, terminando por ser esclavos de los mismos y haciendo a su vez lo mismo a los demás, por simple extensión de nuestros deseos.
De estas corrientes más instintivas como la de posesión o territorialidad, llegan desde la acumulación material, hasta los nacionalismos más terribles. 
Hoy esta falta de consciencia nos invita a caminar por los caminos del individualismo y búsqueda de un bienestar basado en cubrir todas las falsas necesidades de nuestro inagotable ego, produciéndose el efecto «rueda de hamster», donde la persona nunca puede encontrar la meta, ni encontrase a si misma, esto desencadena una fatiga emocional y disminución aún mayor de la capacidad de gestionar los procesos emocionales.
Esto a nivel social se traduce en un mundo de autómatas que realizan trabajos y que sobre cosumen para aliviar este proceso de desnaturalización.
Pero es sólo cuando se atisba un posible final, cuando el hombre comienza a cuestionarse. Nuestra propia naturaleza está clamando liberación, al igual que el resto de la creación. 
Nosotros los Cristianos tenemos en nuestras manos las enseñanzas de nuestro hermano mayor Jesús y una espíritualidad que libera, sin estar ajenos a la realidad, sino más bien todo lo contrario. Podemos «Ser» auténticos facilitadores de este proceso de conscienciación si a la vez nos liberamos primero a nosotros mismos de toda intención de control, poder y opresión de nosotros y del otro. Esto nos llevará a la comunidad fraterna y nos liberará de lacras como el Clericalismo y nos alejará del poder, para acercarnos a la Fe por la confianza. Esto junto al desarrollo de la consciencia por la espíritualidad, nos abre las puertas de la consagración a Dios como algo natural, que es a lo que estamos llamados, importado poco la realidad que uno viva en esta sociedad. 
Sólo así podremos ser en verdad y transmitir la verdad que lo transciende todo y a todos.
Solo la verdad nos hará libres de la opresión que atenta contra nuestra naturaleza.
Daniel Almagro.

JONATAN, UNA HISTORIA MUY NUESTRA.

De la revista Aleteia.

Domingo 17 enero 2021.

Escrito por Javier González García.

https://es.aleteia.org/author/javier-gonzalez-garcia/

Jonatan y su familia tuvieron que huir de su país al ser amenazados de muerte por las maras

Jonatan trabaja cada día para sacar adelante a su familia. Cada día se despierta y sabe que la situación no es fácil: estamos en mitad de una pandemia mundial y vive en un país totalmente desconocido. Pero también sabe, que la persecución y el miedo que ha dejado atrás… eran mucho peor.

Jonatan tiene 35 años, es cocinero y nació en Honduras. Está casado y tienen una niña pequeña. Describe la vida en su país como “una buena vida”. “Teníamos dos negocios. Uno de ropa y un restaurante. Nos iba muy bien, mi familia es buena, trabajadora y luchadora”.

Perseguido por las maras

Pero el trabajo, el sacrificio y la bondad no siempre van acompañados de buena suerte en su país. Al cabo de un tiempo las mafias hondureñas conocidas como ‘maras’ aparecen en sus vidas. “Desgraciadamente nos empezaron a extorsionar, a pedirnos una renta por trabajar en nuestros negocios”. La propuesta era clara: o pagaban o morían. “Nos siguieron varias veces en coche” y Jonatan tuvo que tomar una decisión drástica para cuidar de su familia.

Después de ver peligrar su vida y la de los que más quería, decide escapar del país. Dejándolo todo atrás, su negocio, parte de su familia, amigos… huye del país donde nació para llegar a España.

Nueva vida en España

“Llegamos a un mundo nuevo. Un mundo difícil para nosotros porque no conocíamos a nadie. Pero a la vez aliviados porque estábamos vivos. Ha sido muy difícil porque al llegar a un sitio tan grande donde tus oportunidades se limitan… por ejemplo, tuvimos que pedir asilo en España y nos ha sido denegado. Hemos venido con el interés de hacer el bien, apoyar en lo que podamos y de seguir adelante”.

Llegar a España tampoco ha sido fácil. La situación -y más ahora- es compleja. “Viendo esta situación de limitación, encontramos por las redes sociales a Daniel Almagro”. Y aquí comienza prácticamente una nueva vida. “Él y su familia nos tendieron la mano sin pensarlo. Después nos dimos cuenta de que era el líder del proyecto Emmanuel que es muy bonito, donde pondré mi granito de arena en cuanto pueda ya que han sido muy buenos con nosotros”.

Misión Emmanuel

Daniel Almagro fundó la Misión Emmanuel precisamente para acoger a inmigrantes como Jonatan. Y puede que te imagines un gran proyecto -que lo es- con buenas infraestructuras y trabajadores. pero no es así: es mejor. Daniel y su familia acogen y acompañan a las personas en su propia casa. Daniel quiere seguir a Jesús de esta forma, ser Iglesia con sus propias manos, completar esa invitación que nos hizo Cristo.

“Nos han ayudado económicamente, nos han dado algo para ponernos calentitos en este tiempo de frío, nos asesoran para seguir nuestro proceso… son personas maravillosas que nos han ayudado muchísimo”.

La fe para superar la cuesta arriba

En España han tenido que vivir cómo su proceso de entrada en el país se estanca, varias enfermedades, situaciones difíciles… Pero aún así dice que “la fe es algo fundamental en estas situaciones ya que nos ha tocado estar siempre cuesta arriba. La fe es lo que nos ha mantenido en pie. Gracias a Dios no nos ha faltado esa mano amiga que siempre nos ha impulsado a seguir adelante”.

“Ahora mismo vemos la vida cuesta arriba, pero entendemos que todos los procesos son así. Con nuestra fe y con el apoyo de personas maravillosas lo vamos a lograr. Tenemos la convicción de que querer es poder. Tenemos el proyecto de poner un restaurante en España y poder mostrar al mundo que los inmigrantes queremos hacer el bien y que estamos dispuestos a luchar”.

BAUTIZADOS Y ENVIADOS. Revista Misiones Extranjeras.

BAUTIZADOS Y ENVIADOS.
Por:
M.ª Del Prado Fernández Martín
(Número 295 de la revista de Misiones Extranjeras)

Misión emmanuel en madrid.

 El año pasado, 2019, el papa Francisco nos invitó a celebrar un Mes Misionero Extraordinario en octubre de ese mismo año. Se cumplían 100 años de la carta apostólica Maximum Illud y la finalidad de esta iniciativa, que había sido sugerida en 2017 por los participantes a la Asamblea de las Obras Misionales Pontificias, era la de  despertar aún más la conciencia misionera de la missio ad gentes y de retomar con un nuevo impulso la transformación misionera de la vida y de la pastoral. Nos podremos disponer para ello, también durante el mes misionero de octubre del próximo año, para que todos los fieles lleven en su corazón el anuncio del Evangelio y la conversión misionera y evangelizadora de las propias comunidades; para que crezca el amor por la misión, que «es una pasión por Jesús, pero, al mismo tiempo, una pasión por su pueblo»1. En todo el mundo se multiplicaron las actividades y las iniciativas para hacer pasar el mensaje que el Papa había resumido en una frase: “Bautizados y Enviados. La Iglesia de Cristo en misión en el mundo”. Se nos invitaba a profundizar en cuatro grandes temas: 

■ El encuentro personal con Jesucristo, vivo en su Iglesia: Eucaristía, Palabra de Dios, oración personal y comunitaria * María del Prado Fernández, Misionera Comboniana, ha trabajado como misionera en la Republica Democrática del Congo y en el Chad. Hoy trabaja en Madrid en labores de 

■  El testimonio: santos, mártires de la misión y confesores de la fe, que son expresión de las Iglesias repartidas por el mundo entero 
■  Formación: bíblica, catequética, espiritual y teológica sobre la “misio ad gentes”
 ■  Caridad misionera: como apoyo material para el inmenso trabajo de evangelización de la “misio ad gentes” y de la formación cristiana de las iglesias más necesitadas. Y así cada conferencia episcopal se puso en camino con mucha creatividad y con mucha decisión. Los frutos que se empezaban a vislumbrar han quedado “suspendidos” en muchos sitios, por causa de la situación de pandemia que estamos viviendo. Sin embargo existen siempre testigos valientes, “santos de la puerta de al lado” que nos provocan y viven “lócamente” su compromiso por la misión. Es el caso de Daniel y Lola, un matrimonio español, que viven con pasión su ser bautizados y enviados. Y  lo suyo no son sólo palabras, lo suyo es un testimonio de vida donde el encuentro personal con Jesuscristo va de la mano del testimonio, de una reflexión sobre la misión y de la caridad misionera. Lola y Daniel estuvieron en Francia y más tarde el Chad, en África, como laicos misioneros diocesanos. A  su regreso a España quisieron insertarse en alguna comunidad eclesial, pero todo parecía tan estructurado que daba la impresión de dejar poco paso para la creatividad personal.  Lola y yo (los fundadores de misión Emmanuel), con lo que teníamos y lo poco que habíamos  aprendido, comenzamos a dar pasos tras nuestro amado Emmanuel. Comenzando por el acompañamiento del africano inmigrante en los barrios pobres de Madrid y continuando con la apertura de una Misión en Tres Cantos. En definitiva decidimos no dejar de ser misioneros en nuestro propio país, siendo conscientes que nadie es profeta en su tierra. Y  así en 2014 surge la “Misión Emmanuel”. Daniel y Lola son padres de siete niños: 4 chicos y 3 chicas. Ellos viven su vida familiar junto con un grupo de africanos, hombres y mujeres, que acogen en su propia casa. Han llegado a acoger hasta 18 chicos simultáneamente, y por su casa han pasado medio centenar de acogidos. La inspiración de este estilo de vida es auténticamente evangélico. El único referente es Jesús, nuestro Señor. También tienen algún santo que les ayuda a repensar y concretizar lo que van viviendo, como por ejemplo S. Francisco de Asís y S. Daniel Comboni, que tuvo aquella genial idea de “Salvar África por medio de África”. La casa es también un lugar de encuentro de diferentes culturas, creencias y formas de ver la v ida. En estos últimos dos años principalmente han vivido chicos de nacionalidades de cultura musulmana. Diferentes en la forma pero iguales en lo más profundo de nuestro ser. Esto nos enriquece y nos hace seguir viviendo una fraternidad, superando divisiones y diferencias. Cuando alguien llega a la comunidad ya tiene un 
trabajo asignado, una responsabilidad: ya sea en la casa, en el huerto, en los talleres de formación. Allí no hay paternalismos, se les insta a ser protagonistas de su propia vida y a volar, ser auténticamente libres. Este matrimonio de enfermeros sueña con el sueño del papa Francisco que en el nº 27 de su Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium” decía: “Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación. La reforma de estructuras que exige la conversión pastoral sólo puede entenderse en este sentido: procurar que todas ellas se vuelvan más misioneras, que la pastoral ordinaria en todas sus instancias sea más expansiva y abierta, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida y favorezca así la respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jesús convoca a su amistad. Como decía Juan Pablo II a los Obispos de Oceanía, «toda renovación en el seno de la Iglesia debe tender a la misión como objetivo para no caer presa de una especie de introversión eclesial» Lola y de Daniel viven su misión y su fe con pasión, y ésta es la de acompañar vidas de personas que buscan realizar el sueño de una vida mejor. Durante el tiempo que pasan en la casa de acogida Misión Emmanuel intentan que aprendan una nueva lengua y cultura, que conozcan unas habilidades sociales necesarias para el trabajo y la vida en esta sociedad, que se formen en un oficio, que encuentren un empleo…en definitiva, que acaben siendo responsables con la sociedad que les acoge. Daniel lo explica de modo sencillo: “Esto es lo que llamamos acogida responsable. Creemos que por justicia las personas necesitan una oportunidad y si la trabajan y se ponen a ello merece la pena apostar por ellas y acompañar sus procesos de manera individualizada. La presencia de los responsables del proyecto de acogida en la casa de forma continuada, vivimos con ellos, es fundamental para crear un clima de confianza, de hogar familiar y de superación personal.” Y es que esta familia tiene una clara vocación de servicio. Viven las 24h del día con los africanos que acogen. En esta acogida también se involucran los hijos, cada cual a su manera y según sus posibilidades. Pero lo que está seguro es el cariño y el amor familiar que ofrecen a quienes viven con ellos La familia apuesta por un hogar como espacio de encuentro y de acogida con un sabor peculiar, el de una familia normal. Es en esa acogida donde la persona se siente parte integrante del proyecto y colabora para que este avance. Estos encuentros, este ofrecer y compartir con tantas personas, con culturas tan distintas, teniendo vivencias muy particulares… todo eso es una inmensa riqueza para todos. El lema del Mes Misionero Extraordinario, “Bautizados y enviados”, está muy presente en el día a día de este matrimonio. Todo bautizado tiene una misión, o mejor dicho, son una misión. Y  ellos así lo viven. Estar bautizados lo viven como una gracia particular que les permite vivir esa relación personal con Dios. De ahí nace su
compromiso, que se traduce más en un SER, que en un HACER… pero realmente ellos “hacen mucho”. Y  además son gente de Iglesia, no pretenden situarse en los márgenes de la misma. Han vivido situaciones problemáticas de incomprensión y desconcierto, pero por encima de todo ellos creen en la comunidad y la viven con otras personas. Muy cercanos a la mesa por la comunión de la archidiócesis de Madrid quieren vivir ese acercamiento a otras comunidades eclesiales aunque de signo muy distinto. Misión Emmanuel, aunque nació antes del Mes Misionero Extraordinario, hunde sus raíces en el lema de este mes “Bautizados y Enviados”. Surge como un proyecto nuevo proyectado hacia el futuro y con una clara identificación del estilo que quiere el papa Francisco, de “Iglesia en salida”. Misión Emmanuel está con las periferias existenciales y con ellas quiere caminar y trabajar para ofrecer posibilidades y recursos para que las personas sean capaces de auto gestionarse y poder vivir una vida digna, libre y con confianza. Ojala en nuestra Iglesia existieran muchas “Misión Emmanuel” con este estilo de seguimiento a Jesús en la misión que cada uno tiene confiada. N.B. Para una mayor información: http://acogidaemmanuel.blogspot.com/2020/10/se-misionero-aqui_1.html http://acogidaemmanuel.blogspot.com/2020/06/vive-la-consagracion-natural.html https://abrazaafrica.com/que-es-mision-emmanuel/ https://www.cope.es/trecetv/programas/tu-eres-mision/videos/eres-mision-septiembre20200922_1219185 (a partir del 21’17’’)

VISITA EN ADVIENTO Y REFLEXIÓN.

Hace unos días, en medio de un proceso de reconstrucción Interna y externa de nuestra comunidad, recibimos la visita de Don Antonio García Rubio, un hermano que trabaja activamente por la comunión, cómo coordinador de la Comisión Diocesana por la Comunión de la Archidiócesis de Madrid. 
Una visita en tiempo de Esperanza, que reconforta el alma por la escucha y la comprensión de los que tienden la mano en nuestra amada Iglesia. 
La Comisión por la Comunión está formada por personas de diferentes procedencias y sensibilidades que no representan a ninguna institución o grupo, y que trabajan en y para toda la diócesis. “Su reto es crear redes para despertar una nueva conciencia del ‘que todos sean uno’ del Evangelio, independientemente de los carismas, ministerios e instituciones eclesiales a las que se pertenezca”.
Compartimos la Reflexión de nuestro hermano Antonio para el día de hoy:
CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO
2 Samuel 7: «Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas. Afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre». En el centro del Adviento, visité, tras abrir el corazón a la confianza con el Señor y con los hombres, a Daniel, Loli y sus siete hijos. Había escuchado de todo sobre ellos. El rey David quiso edificar una casa para el Señor, y Daniel y Loli pretenden reedificarle también una casa desvencijada del Canal, a las afueras de Madrid, para acogerle, atendiendo y cuidando a caminantes que buscan y a africanos que llegan con lo puesto. El Señor les ha sacado del aprisco de su vida, como a David, y ellos, como Padre e hijos, han puesto en jaque su descendencia y se han abierto a entregar su pareja, su amor, su legado y su familia a los buscadores y a los desheredados. Quedé con la boca abierta por el asombro ante semejantes locos de amor, de ternura, y de calidez humana. Ya no es normal encontrar este tipo de profetas que lo arriesgan todo, incluida su credibilidad y estabilidad. Y, de alguna manera, su libertad evangélica, la ternura avistada tras sus locas decisiones, la frescura de tocar de nuevo el Evangelio, su modo comprometido hasta en los últimos detalles con los últimos y más desfavorecidos, todo eso y más, acabaron por cautivarme. Aunque sus errores fueran muchos, Loli y Daniel están metidos en las entrañas del amor, del discernimiento, del Proyecto Emmanuel, de Aquél al que seguimos esperando y que se deja ver y entrever en la radicalidad de algunas entregas silvestres y auténticas. La paternidad y la filiación están aseguradas, la descendencia también. Benditos.
Salmo 88: «David me invocará: ‘Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora’. Le mantendré eternamente mi favor, y mi alianza con él será estable». Conviene darse una vuelta, alguna vez, y conocer a las personas, como David, que no le ponen filtros a Dios, salvo su pecado, que a veces les ciega, pero que con la misma fortaleza se arrepienten y se convierten. Es una relación privilegiada de doble amor, de amor de ida y vuelta. De amor que va y viene. De amor incansable. De amor eterno. Del que estamos llamados a vivir. David, Daniel, Loli, Teresas, Charles, Romero, Vicente, Rosa, Franciscos, Pedro, tantos nombres apasionados, como María, entregada hasta la médula. Hágase. Padre e hijos, e hijas. Un río extenso, turbulento, de amor increíble, de siglos, comunidades abrahámicas, comunidades por Jesús, con sus mismas esencias perfumadas de puro, noble, universal y laudable amor. Un amor que pretende hacer justicia en un mundo descontrolado y de poderíos omnipotentes, pero que acabarán, como todos.
Romanos 16: «Predicando a Cristo Jesús, revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora». Todo era oculto. Sólo los flecos de la profecía han sido mantenidos, los de la vida torrencial de los locos y místicos profetas, recopilados entre las palabras contenidas en la Palabra. Belleza escrita y proclamada que trasciende los tiempos y las memorias y las vidas de unos y otros hijos, iluminando siempre a los de abajo, y siempre referidos al mismo Padre. Siempre predicando y viviendo a Cristo Jesús, revelación contenida y guardada hasta el último día. El secreto manifestado y el secreto guardado durante siglos. Secreto que nos despertó a la posibilidad de una nueva vida dentro de esta vida. A una nueva fraternidad en Cristo Jesús. Qué dulce escuchar su nombre. Que dulce saborear su Palabra cada domingo. Que dulce degustar su Cuerpo del que nos alimentamos y del que formamos parte imprescindible por el amor en el que nos funde su Espíritu.
Lucas 1: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón? El ángel le contestó: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios». Y ella, María, la primera y última protagonista del Adviento, de este tiempo de luz que se abre paso en el centro de las tinieblas, discierne y acepta. María, acoge la voluntad del Amor, entre las mismas tinieblas y sombras que provocan los poderes tenebrosos, los que imponen la suerte de los esclavos a la inmensa mayoría sufriente y silenciosa. María, que carga con su propia cruz y con la cruz propuesta, da un quiebro a lo que parece imposible, y lo hace posible. El Espíritu Santo la cubre con su sombra, y a nosotros nos cubre a todos con gracia, especialmente a los olvidados e innombrables. Prepárate para vivenciar y actualizar la que recibirás en este ambiente de pandemia como la Buena Noticia. Ese: “Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor”. Y ve preparando, como Daniel y Loli, un hogar para el que llega entre el descarte y la mística. Y ve poniendo música de Navidad.
Por
Antonio García Rubio.

CONTRA EL CLERICALISMO, COMUNIDAD.

 ¿Por qué no le habéis creído?
Mateo (21,23-27)
Los sacerdotes y ancianos no creyeron a Juan el Bautista, aún sabiendo que el pueblo lo tenía por Profeta. 
El miedo a perder su posición se lo impedía. Como sucede Hoy, muchos tienen miedo a perder sus privilegios que les da un sistema Clericalista. Ese miedo les hace esclavos y perpetua una forma de organización eclesiástica muy parecida a la de era medieval, que impide el pleno desarrollo vivencial y espíritual de la comunidad cristiana catolica. Un sistema que les hemos montado también los cristianos no clero, para delegar en los clerigos y así no comprometer nuestras vidas del todo. 
Sin el Clericalismo del «Laico» (palabra mal utilizada), el sistema del funcionariado de la Fe católica no podría sostenerse. Por otro lado no debemos de olvidar que el que está arraigado al poder, es la primera víctima de este, por lo que debemos de tratar con máxima fraternidad y amorosidad a estos pobres hermanos, porque aquí todos somos pobres y es más lo que nos une que lo que nos separa.
No nos Hemos creído que la Iglesia no tiene porqué temer ningún cambio, ningún poder podrá exinguirla, pero si puede y ha podido, hacer una Iglesia de Espiritualidad mediocre, donde muy pocos son los que viven el Evangelio con toda su radicalidad.
No se trata de ser pesimistas, sino se ser conscientes de una realidad, para poder reaccionar. 
¿Cómo reaccionar a esta pobreza del clericalismo?
Toda opción pasa por «Ser Comunidad» . Una comunidad que trasciende toda clase de egoismo, personal o institucional. 
Una comunidad que no solamente no anula al individuo, sino que le da la libertad, por encima de roles o estatus  establecidos por cualquier institución eclesiástica. Que no obliga a la obediencia, que impide el libre desarrollo personal y de los dones recibidos.
Una comunidad que acompaña y estimula el emprendimiento de obras, sin miedo a la competencia, haciendo nuestras toda obra del hermano.
Una comunidad que desde la pertenencia a la iglesia universal y católica no necesita ser autorizada, ni avalada, ni controlada por ningun otro organismo. Y que no excluye a nadie, e invita a todos, buscando la unidad, sin renunciar a la verdad, ni a la radicalidad Evangélica.
Diversa, desde la diversidad de dones, no desde relación Clérigo – Laico. 
Dónde sean respetados los diferentes ministerios personales y comunitarios, sin poner a nadie por encima de otro, ni guarde diferentes actividades o administraciones para algunos, creando ya la diferencia excluyente.
Una familia que busque la horizontalidad y donde la asamblea (Iglesia) sea el medio a la hora de tomar decisiones.
Una comunidad abierta, sinodal, ecuménica y abierta a la inter espíritualidad.
Que viva la sacramentalidad comunitaria de Él en medio de todos. 
Dónde se implemente el servicio, porque una comunidad que no sirve, no sirve para nada.
Dónde se viva y se reconozca la consagración natural, al alcance de todos desde sus diferentes realidades.
Una comunidad a la imagen de un Dios Trinitario, que es en sí, una comunidad.
No tengamos miedo a Crecer, porque el Cristianismo en muchas de sus facetas está por estrenar.
Daniel Almagro

SÉ MISIONERO, AQUÍ.

¿Tienes alma Misionera?
¿Sabes que puedes ser Misionero sin tener que irte a país lejano?
 ¡¡¡ DA UN PASO MÁS !!! 
 Sé Misionero en la Misión Emmanuel, acogiendo, compartiendo y llevando la buena noticia a todos. Porque hay otras formas de vivir también aquí.


En la Misión Emmanuel te ofrecemos:

 _Un curso 20/21 de vida solidaria intensa y enriquecedora, compatible con actividad laboral o pertenencia a otras comunidades como consagrado laico o religioso. 
  _Ser parte del equipo de acogida (que lleva trabajando 6 años en la acogida integral) inclusión integral en Tres Cantos, tras una de experiencia o conocimiento mutuo y tras  aceptar el compromiso del curso 2020-2021. 
 _Un hogar en nuestras instalaciones durante el curso 2020-2021.
 _Formación y experiencia en la acogida de personas en riesgo de exclusión. 
_Un acompañamiento personal por parte de la comunidad Misión Emmanuel y por las personas vinculadas a la mesa por la Comunión Eclesial de la Archidiócesis de Madrid. 
 _Atención psicológica por parte de nuestro gabinete Psicólogico colaborador.
 _Comenzar un camino de comunidad tras terminar el compromiso 20/21 si ves que esto es lo tuyo.
 _Posibilidad de renovar otro año o cambiar de destino a otra Misión Emmanuel. 
 Solo te pedimos un compromiso de un curso viviendo y colaborando activamente en nuestras instalaciones, un corazón abierto, respeto e ilusión por esta forma de vida Solidaria y Evangélica.

¡¡¡ TE ESPERAMOS EN LA MISIÓN EMMANUEL DE TRES CANTOS (Madrid) !!! 

Escríbenos a acogida.emmanuel@gmail.com 

O llámanos al 616948474 

abrazaafrica.com