Hace unos días, en medio de un proceso de reconstrucción Interna y externa de nuestra comunidad, recibimos la visita de Don Antonio García Rubio, un hermano que trabaja activamente por la comunión, cómo coordinador de la Comisión Diocesana por la Comunión de la Archidiócesis de Madrid.
Una visita en tiempo de Esperanza, que reconforta el alma por la escucha y la comprensión de los que tienden la mano en nuestra amada Iglesia.
La Comisión por la Comunión está formada por personas de diferentes procedencias y sensibilidades que no representan a ninguna institución o grupo, y que trabajan en y para toda la diócesis. “Su reto es crear redes para despertar una nueva conciencia del ‘que todos sean uno’ del Evangelio, independientemente de los carismas, ministerios e instituciones eclesiales a las que se pertenezca”.
Compartimos la Reflexión de nuestro hermano Antonio para el día de hoy:
CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO
2 Samuel 7: «Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas. Afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre». En el centro del Adviento, visité, tras abrir el corazón a la confianza con el Señor y con los hombres, a Daniel, Loli y sus siete hijos. Había escuchado de todo sobre ellos. El rey David quiso edificar una casa para el Señor, y Daniel y Loli pretenden reedificarle también una casa desvencijada del Canal, a las afueras de Madrid, para acogerle, atendiendo y cuidando a caminantes que buscan y a africanos que llegan con lo puesto. El Señor les ha sacado del aprisco de su vida, como a David, y ellos, como Padre e hijos, han puesto en jaque su descendencia y se han abierto a entregar su pareja, su amor, su legado y su familia a los buscadores y a los desheredados. Quedé con la boca abierta por el asombro ante semejantes locos de amor, de ternura, y de calidez humana. Ya no es normal encontrar este tipo de profetas que lo arriesgan todo, incluida su credibilidad y estabilidad. Y, de alguna manera, su libertad evangélica, la ternura avistada tras sus locas decisiones, la frescura de tocar de nuevo el Evangelio, su modo comprometido hasta en los últimos detalles con los últimos y más desfavorecidos, todo eso y más, acabaron por cautivarme. Aunque sus errores fueran muchos, Loli y Daniel están metidos en las entrañas del amor, del discernimiento, del Proyecto Emmanuel, de Aquél al que seguimos esperando y que se deja ver y entrever en la radicalidad de algunas entregas silvestres y auténticas. La paternidad y la filiación están aseguradas, la descendencia también. Benditos.
Salmo 88: «David me invocará: ‘Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora’. Le mantendré eternamente mi favor, y mi alianza con él será estable». Conviene darse una vuelta, alguna vez, y conocer a las personas, como David, que no le ponen filtros a Dios, salvo su pecado, que a veces les ciega, pero que con la misma fortaleza se arrepienten y se convierten. Es una relación privilegiada de doble amor, de amor de ida y vuelta. De amor que va y viene. De amor incansable. De amor eterno. Del que estamos llamados a vivir. David, Daniel, Loli, Teresas, Charles, Romero, Vicente, Rosa, Franciscos, Pedro, tantos nombres apasionados, como María, entregada hasta la médula. Hágase. Padre e hijos, e hijas. Un río extenso, turbulento, de amor increíble, de siglos, comunidades abrahámicas, comunidades por Jesús, con sus mismas esencias perfumadas de puro, noble, universal y laudable amor. Un amor que pretende hacer justicia en un mundo descontrolado y de poderíos omnipotentes, pero que acabarán, como todos.
Romanos 16: «Predicando a Cristo Jesús, revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora». Todo era oculto. Sólo los flecos de la profecía han sido mantenidos, los de la vida torrencial de los locos y místicos profetas, recopilados entre las palabras contenidas en la Palabra. Belleza escrita y proclamada que trasciende los tiempos y las memorias y las vidas de unos y otros hijos, iluminando siempre a los de abajo, y siempre referidos al mismo Padre. Siempre predicando y viviendo a Cristo Jesús, revelación contenida y guardada hasta el último día. El secreto manifestado y el secreto guardado durante siglos. Secreto que nos despertó a la posibilidad de una nueva vida dentro de esta vida. A una nueva fraternidad en Cristo Jesús. Qué dulce escuchar su nombre. Que dulce saborear su Palabra cada domingo. Que dulce degustar su Cuerpo del que nos alimentamos y del que formamos parte imprescindible por el amor en el que nos funde su Espíritu.
Lucas 1: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón? El ángel le contestó: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios». Y ella, María, la primera y última protagonista del Adviento, de este tiempo de luz que se abre paso en el centro de las tinieblas, discierne y acepta. María, acoge la voluntad del Amor, entre las mismas tinieblas y sombras que provocan los poderes tenebrosos, los que imponen la suerte de los esclavos a la inmensa mayoría sufriente y silenciosa. María, que carga con su propia cruz y con la cruz propuesta, da un quiebro a lo que parece imposible, y lo hace posible. El Espíritu Santo la cubre con su sombra, y a nosotros nos cubre a todos con gracia, especialmente a los olvidados e innombrables. Prepárate para vivenciar y actualizar la que recibirás en este ambiente de pandemia como la Buena Noticia. Ese: “Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor”. Y ve preparando, como Daniel y Loli, un hogar para el que llega entre el descarte y la mística. Y ve poniendo música de Navidad.
Por
Antonio García Rubio.
CON DESCARTE NO HAY PLENITUD.
/en Sin Definir/por Comunidad Misión Emmanuel«Una sociedad es civilizada si lucha contra la cultura del descarte». (Papa Francisco)
OPRESIÓN POR LA DESNATURALIZACIÓN.
/en Sin Definir/por Comunidad Misión Emmanuel«Pecado es todo lo que atenta contra nuestra Naturaleza».
JONATAN, UNA HISTORIA MUY NUESTRA.
/en Sin Definir/por Comunidad Misión EmmanuelDe la revista Aleteia.
Jonatan y su familia tuvieron que huir de su país al ser amenazados de muerte por las maras
Jonatan trabaja cada día para sacar adelante a su familia. Cada día se despierta y sabe que la situación no es fácil: estamos en mitad de una pandemia mundial y vive en un país totalmente desconocido. Pero también sabe, que la persecución y el miedo que ha dejado atrás… eran mucho peor.
Jonatan tiene 35 años, es cocinero y nació en Honduras. Está casado y tienen una niña pequeña. Describe la vida en su país como “una buena vida”. “Teníamos dos negocios. Uno de ropa y un restaurante. Nos iba muy bien, mi familia es buena, trabajadora y luchadora”.
Perseguido por las maras
Pero el trabajo, el sacrificio y la bondad no siempre van acompañados de buena suerte en su país. Al cabo de un tiempo las mafias hondureñas conocidas como ‘maras’ aparecen en sus vidas. “Desgraciadamente nos empezaron a extorsionar, a pedirnos una renta por trabajar en nuestros negocios”. La propuesta era clara: o pagaban o morían. “Nos siguieron varias veces en coche” y Jonatan tuvo que tomar una decisión drástica para cuidar de su familia.
Después de ver peligrar su vida y la de los que más quería, decide escapar del país. Dejándolo todo atrás, su negocio, parte de su familia, amigos… huye del país donde nació para llegar a España.
Nueva vida en España
“Llegamos a un mundo nuevo. Un mundo difícil para nosotros porque no conocíamos a nadie. Pero a la vez aliviados porque estábamos vivos. Ha sido muy difícil porque al llegar a un sitio tan grande donde tus oportunidades se limitan… por ejemplo, tuvimos que pedir asilo en España y nos ha sido denegado. Hemos venido con el interés de hacer el bien, apoyar en lo que podamos y de seguir adelante”.
Llegar a España tampoco ha sido fácil. La situación -y más ahora- es compleja. “Viendo esta situación de limitación, encontramos por las redes sociales a Daniel Almagro”. Y aquí comienza prácticamente una nueva vida. “Él y su familia nos tendieron la mano sin pensarlo. Después nos dimos cuenta de que era el líder del proyecto Emmanuel que es muy bonito, donde pondré mi granito de arena en cuanto pueda ya que han sido muy buenos con nosotros”.
Misión Emmanuel
Daniel Almagro fundó la Misión Emmanuel precisamente para acoger a inmigrantes como Jonatan. Y puede que te imagines un gran proyecto -que lo es- con buenas infraestructuras y trabajadores. pero no es así: es mejor. Daniel y su familia acogen y acompañan a las personas en su propia casa. Daniel quiere seguir a Jesús de esta forma, ser Iglesia con sus propias manos, completar esa invitación que nos hizo Cristo.
La fe para superar la cuesta arriba
En España han tenido que vivir cómo su proceso de entrada en el país se estanca, varias enfermedades, situaciones difíciles… Pero aún así dice que “la fe es algo fundamental en estas situaciones ya que nos ha tocado estar siempre cuesta arriba. La fe es lo que nos ha mantenido en pie. Gracias a Dios no nos ha faltado esa mano amiga que siempre nos ha impulsado a seguir adelante”.
“Ahora mismo vemos la vida cuesta arriba, pero entendemos que todos los procesos son así. Con nuestra fe y con el apoyo de personas maravillosas lo vamos a lograr. Tenemos la convicción de que querer es poder. Tenemos el proyecto de poner un restaurante en España y poder mostrar al mundo que los inmigrantes queremos hacer el bien y que estamos dispuestos a luchar”.
BAUTIZADOS Y ENVIADOS. Revista Misiones Extranjeras.
/en Sin Definir/por Comunidad Misión EmmanuelMisión emmanuel en madrid.
VISITA EN ADVIENTO Y REFLEXIÓN.
/en Sin Definir/por Comunidad Misión EmmanuelCONTRA EL CLERICALISMO, COMUNIDAD.
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